—Pero creí algo que no era verdad.
Sofía frunció el ceño.
—¿Qué?
Santiago me miró.
Yo asentí.
—Creí que los bebés no podían ser míos.
Valentina abrió mucho los ojos.
—¿Por qué?
—Porque había tenido un problema médico y pensé que no podía ser papá.
—Pero sí eras.
—Sí.
Lucía preguntó:
—¿Mamá te dijo?
—Intentó.
Silencio.
—¿Y tú no escuchaste?
—No.
Lucía se enfadó inmediatamente.
—Eso es tonto.
—Muchísimo.
—¿Y por eso no estuviste?
—Sí.
Sofía empezó a llorar.
—¿No nos querías?
Santiago se rompió.
Se arrodilló frente a ella.