Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

divorcio.

Las incubadoras.

El aeropuerto.

Las pruebas de ADN.

Me aparté.

Santiago retrocedió inmediatamente.

—Perdón.

—No hiciste nada.

—¿Quieres que me vaya?

—No.

Me puse a llorar.

—Odio que esto sea tan complicado.

No intentó tocarme.

—Yo lo hice complicado.

—No todo.

—Suficiente.

—Santiago.

—¿Sí?

—Abrázame.

Lo hizo.

Nada más.

A veces la intimidad no empieza con un beso.

Empieza cuando alguien sabe detenerse.

Volvimos oficialmente un año después.

Sin boda.

Sin convivencia.

Santiago seguía en su departamento.

Yo en mi casa.

Las niñas se enteraron antes de que se