Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

Valentina se escondió detrás de mi falda.

—Mamá, ¿quién es ese señor?

Santiago abrió la boca.

Nada salió.

Lucía lo miró con descaro.

—¿Por qué nos mira tanto?

Yo sostuve las tres manos.

Y por primera vez en cinco años vi a Santiago Vega entender que quizá había cometido el peor error de su vida.

—Porque cree que las conoce —dije.

Sus ojos se clavaron en los míos.

—Elena…

La voz le salió rota.

—¿Son mías?

No respondí.

Subí a mis hijas al coche.

Y cerré la puerta delante de