Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

él.

Santiago golpeó suavemente el vidrio.

No abrí.

Lucía ya se estaba quitando la mochila.

Sofía discutía con Valentina porque ambas querían sentarse junto a mí.

Eran cinco años de normalidad que Santiago acababa de invadir con una sola pregunta.

—Mamá —preguntó Sofía—, ¿conoces al señor?

—Sí.

—¿Es malo?

Miré a Santiago a través de la ventana.

Seguía allí.

No parecía malo.

Parecía destruido.

Eso era diferente.

—No.

—Entonces ¿por qué no sube?

—Porque no viene con nosotras.

Lucía apoyó la cara contra el cristal.

Santiago retrocedió.

La niña lo