familiares y decisiones difíciles.
Pero Alejandro comenzó a cambiar la manera en que dirigía su empresa.
Las inspecciones de seguridad se volvieron más estrictas y las observaciones de los trabajadores dejaron de tratarse como simples molestias.
Valeria continuó destacando por sus conocimientos y responsabilidad.
Cuando surgió una vacante para coordinar el mantenimiento de los nuevos edificios, don Arturo y el ingeniero responsable recomendaron que participara en el proceso.
Alejandro se mantuvo al margen.
Un comité independiente evaluó a los candidatos.
Valeria consiguió el puesto por sus méritos.
Al principio algunos