FUI AL ACTO DE GRADUACIÓN DE MI HIJO

de gratitud tan grande como la que nos acaba de dar su hijo hoy. Es un verdadero honor tenerla en esta casa de estudios.

Pero las sorpresas no terminaron ahí.

Cuando se acabó la ceremonia y salimos al patio para las fotos, se nos acercó un hombre mayor, de traje gris impecable, que había estado sentado junto al rector. Resultó ser el dueño de uno de los bufetes de abogados más prestigiosos de la capital y miembro del patronato de la universidad.

Miró a mi hijo, luego me miró a