Todos lo creían estéril… pero en 1859 su destino cambió cuando fue entregado a una esclava indomable

pero los pómulos altos de Shitle, la boca de ella, pero la forma de rostro de él. Es comenzó el varón, su voz quebrándose de una manera que nadie en la habitación había escuchado jamás.

es mi nieto verdadero, mi heredero legítimo. Y por primera vez en décadas, probablemente desde la muerte de su propio padre, lágrimas genuinas rodaron por sus mejillas marchitas y surcadas por el tiempo. Cristóbal Alejandro de Mendoza declaró besando la frente del bebé, continuará nuestro nombre cuando yo ya no esté.

Lo que siguió fue