Todos lo creían estéril… pero en 1859 su destino cambió cuando fue entregado a una esclava indomable

imposible. Pero el horror de aquella noche de ritual inquisitorial había dejado cicatrices psicológicas profundas en todos los involucrados, que ningún nacimiento feliz podía borrar completamente.

El padre Justiniano, quien había sobrevivido sus convulsiones, pero había quedado permanentemente perturbado, fue encontrado ahorcado en su habitación exactamente dos semanas después del nacimiento de Cristóbal. usó las sábanas de su cama para hacer la soga, atándola a la viga del techo. Su cuerpo colgaba rígido cuando los sirvientes entraron con el desayuno matutino.

Dejó una nota escrita con caligrafía temblorosa que se