Todos lo creían estéril… pero en 1859 su destino cambió cuando fue entregado a una esclava indomable

volvía cada vez más errática hacia el final, las letras bailando por toda la página como si su mano hubiera perdido todo control. Los antiguos no perdonan la profanación. La sangre mezclada ha roto el sello que mantenía a los guardianes dormidos. Vienen por todos nosotros.

Primero por mí, que abrí la puerta, luego por quien ordenó abrirla. El niño es inocente, pero su existencia es la grieta en el muro. Que Dios tenga misericordia de San Jerónimo, porque lo que desperté no conoce ese concepto. Me voy antes de