dejó temblando.
Pero todavía no sabía lo peor.
El verdadero motivo de la mentira
Dos días después, Elena encontró una serie de comunicaciones entre la antigua clínica y una oficina administrativa de la fundación Williams.
Los documentos no eran suficientes para explicar todo lo ocurrido, pero contenían referencias a informes complementarios que nunca habíamos recibido.
Con autorización de Sebastián, solicitamos formalmente su expediente médico completo.
La respuesta llegó una semana después.
Aquella noche estábamos sentados en nuestro comedor.
Sebastián tenía las manos entrelazadas.
Yo llevaba días durmiendo mal. El embarazo