avanzaba, las náuseas eran intensas y la incertidumbre me estaba agotando.
Elena colocó una carpeta sobre la mesa.
—Ya tenemos los documentos certificados que nos entregó la clínica.
Sebastián la abrió.
En una de las páginas aparecía el resultado original del análisis de semen.
Se habían realizado varias pruebas.
Dos muestras no mostraban espermatozoides.
Pero una tercera había detectado una cantidad extremadamente baja.
Además, un informe de un especialista señalaba que era necesario repetir los estudios antes de establecer un diagnóstico definitivo sobre el origen de la alteración.
Aquello no