Capítulo 2: El de la voz

estuviera bajo investigación, nadie prestaría atención a la clínica. Dijiste que borrarías mi nombre de los registros.

Preston apretó la mandíbula.

—Escúchame con atención. Si vuelves a llamarme, te arrepentirás.

—¿Me estás amenazando? Tengo copias de los documentos, Preston. Copias de todos ellos.

La llamada terminó.

Preston se quedó inmóvil, con el teléfono pegado a la oreja.

Por primera vez desde que había iniciado su plan, sintió miedo de verdad.

Porque aquella voz no pertenecía a un desconocido.

Pertenecía al doctor Ellison.

Mientras tanto, en una residencia protegida a las