conseguido olvidar:
—Cuando todo termine, Reese no podrá volver a interponerse entre nosotros.
En ese momento, Sabrina había comprendido que Preston no quería simplemente divorciarse de su esposa.
Quería eliminar cualquier obstáculo que pudiera amenazar su futuro.
Y ella misma podía convertirse en uno.
El sonido del timbre la hizo sobresaltarse.
Sabrina escondió la memoria USB dentro de su puño y se acercó a la puerta.
—¿Quién es?
—Calvin Mercer. Trabajo para Reese Sutherland.
Sabrina no respondió.
—Sé que estás ahí —continuó él—. No he venido a detenerte. Reese quiere