TODOS ABANDONARON AL ANCIANO INDIGENTE, PERO UNA ENFERMERA EMBARAZADA LO SALVÓ… SIN IMAGINAR QUE ERA EL PADRE DEL MULTIMILLONARIO MÁS PODEROSO DE MÉXICO

a mirarlo y comprendió que no tenían tiempo para seguir discutiendo.

—Está bien —dijo con firmeza—. Si usted no va a ayudarme, buscaré a alguien que sí lo haga.

En ese instante, una voz masculina resonó desde el interior del hospital.

—¿Qué está pasando aquí?

Todos se volvieron.

Un hombre alto, vestido con un elegante traje azul oscuro, se acercaba acompañado de dos asistentes y un médico.

Era Alejandro Mendoza, presidente de uno de los grupos empresariales más importantes de México.

A sus treinta y ocho años, había construido una