que quieras.
—¿Sigues queriendo volver conmigo?
No esperaba aquella pregunta.
Podría haber respondido inmediatamente.
Podría haberle dicho que la amaba, que nunca había dejado de hacerlo y que quería recuperar nuestra familia.
Pero recordé sus palabras.
No quiero promesas enormes. Quiero hechos pequeños que se repitan.
—Sí —respondí finalmente—. Pero no quiero que vuelvas por los niños. Ni por lo que pasó con mi madre. Ni porque sientas que me debes otra oportunidad.
Sophie me miró en silencio.
—Quiero estar contigo porque te quiero —continué—. Pero también sé que querer