pasado, ni hacer inocentes todas las decisiones que me habían conducido hasta ella. Pero sí podía lograr que mi futuro no se pareciera a él. En otro tiempo, había recorrido el mundo imponiendo mi voluntad, convencido de que nada podría quebrantarme jamás. La vida me había arrebatado la luz y, después, me había enseñado que la oscuridad más profunda no residía en mis ojos, sino en mi corazón. Claire no me había salvado devolviéndome la vista; me había salvado dándome un motivo para mirar de otra manera. Y, al verla
El jefe mafioso más temido de Nueva York perdió la vista en un terrible accidente automovilístico. De repente, sus millones, sus guardias armados y sus poderosas influencias ya no pudieron hacer nada por él. Tenía todo lo que el dinero podía comprar y, sin embargo, ni siquiera era capaz de ir solo hasta mi propio cuarto de baño. Entonces, una joven camarera llamada Claire entró en mi mansión y me habló sin miedo ni compasión. No lo sabía aún, pero iba a enamorarme de una mujer cuyo rostro jamás había visto… y, justo cuando los médicos estaban a punto de devolverme la esperanza de recuperar la vista, ella se convertiría en la única persona a la que sería incapaz de encontrar.