Lo que has hecho debe aclararse.
—Mamá creyó que podríamos devolver cada euro.
—Ninguno de los 2 me preguntó si quería prestároslo.
Él guardó silencio antes de admitir que llevaba casi 2 años escondiendo pérdidas. Había seguido alquilando un despacho elegante, conduciendo un coche caro y pagando restaurantes porque le aterraba reconocer que su esposa tenía más éxito.
—Tu madre te habría querido igual si hubieras sido sincero —dijo Elena.
—Mamá no soporta perder.
Aquella frase explicó muchas cosas, aunque no justificó ninguna.
Begoña intentó otro camino. Primero envió mensajes