EL DÍA QUE VOLVIÓ SU PRIMER AMOR, LE PEDÍ EL DIVORCIO… SIN DECIRLE QUE ESTABA EMBARAZADAv

Me incliné y le besé la frente.

—¿Sabes una cosa, An? —susurré—. Antes de que nacieras, mamá tenía mucho miedo.

El pequeño suspiró entre sueños.

—Pensaba que, si me marchaba de aquella casa, lo perdería todo.

Le acaricié suavemente la mejilla.

—Pero estaba equivocada.

Miré por la ventana. Las luces de la ciudad brillaban bajo un cielo despejado.

Tres años atrás había entrado en una mansión creyendo que mi misión era conseguir que un hombre me amara.

Ahora vivía en un apartamento más pequeño, trabajaba en algo que me apasionaba