EL DÍA QUE VOLVIÓ SU PRIMER AMOR, LE PEDÍ EL DIVORCIO… SIN DECIRLE QUE ESTABA EMBARAZADAv

y tenía a mi hijo durmiendo a pocos pasos.

Mi vida no era perfecta.

Había facturas, preocupaciones y noches de cansancio.

Pero cada decisión importante me pertenecía.

Y aquello valía más que cualquier lujo.

Apagué la luz.

Antes de salir, volví la cabeza y sonreí.

El día que Lin Wanwan regresó, creí que me había quitado a mi marido.

Con el tiempo comprendí que aquel día no perdí al amor de mi vida.

Fue el día en que empecé a recuperarme a mí misma.