EL DÍA QUE VOLVIÓ SU PRIMER AMOR, LE PEDÍ EL DIVORCIO… SIN DECIRLE QUE ESTABA EMBARAZADAv

DÍA QUE MI PROMETIDO LE DIO MI APODO A OTRA MUJER, EMPECÉ A PREPARAR UNA BODA A LA QUE NUNCA PENSABA ASISTIR
Finalmente me dio la dirección exacta.

Una hora después, llamaba a su puerta.

Gu Yan abrió y durante varios segundos nos quedamos mirándonos.

Estaba más delgada. Tenía una pequeña cicatriz junto a la ceja izquierda.

Pero seguía siendo mi hermana.

Me abrazó con tanta fuerza que sentí cómo se rompían los últimos tres años de silencio.

—Perdóname —repetía—. Perdóname, Li Li.

La aparté suavemente.

—Necesito que me cuentes