quieras. No me debes hoy un cariño que yo no estuve aquí durante 7 años para ganarme.
Durante semanas fui Alejandro.
Al principio intenté resolver las cosas como resolvía los problemas de mi empresa.
Con dinero.
Depositaba cantidades enormes.
Busqué departamentos cerca de la escuela de Mateo.
Mariana me regresó el dinero.
—Puedes pagar la parte que te corresponde de escuela, médicos, ropa y todo lo que necesite tu hijo.
Puso la tarjeta bancaria frente a mí.
—Pero nuestra vida no está en venta.
—Solo quiero compensar lo que pasó.