PARTE 2 / LA NOVIA QUE NO REGRESÓ

de dólares.

Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.

Mi padre había vivido modestamente.

Nunca había hablado de aquella fortuna.

—¿Por qué nadie me lo dijo?

Rebecca abrió la carpeta.

—Eso es lo que vamos a averiguar.

Entonces señaló un documento.

—Hay algo más. Hace tres semanas alguien intentó solicitar información y modificar las instrucciones de administración utilizando una autorización supuestamente firmada por ti.

Miré la firma.

Era parecida a la mía.

Pero no era mía.

—Yo nunca firmé esto.

Rebecca asintió.

—Necesitaremos verificarlo formalmente.

En ese instante sonó