resolverse ante las autoridades. Hoy también debemos revisar lo que ha ocurrido durante los últimos tres años.
Su abogado proyectó los resultados de una auditoría.
Cuarenta y ocho millones de pesos.
Esa era la cantidad de operaciones irregulares identificadas hasta entonces.
Ocho millones habían terminado en cuentas personales de Camila Ríos.
Otros veintidós millones se habían pagado a una empresa de publicidad perteneciente al hermano de Camila, sin evidencia suficiente de los servicios contratados.
El resto correspondía a gastos personales, vehículos y operaciones entre empresas relacionadas.
Alejandro intentó intervenir.
—Yo