autoricé algunos contratos, pero…
—Precisamente —lo interrumpió Mariana—. Firmaste pagos utilizando recursos de los accionistas sin verificar que fueran operaciones legítimas.
En aquel momento Camila, que había conseguido entrar acompañando a Alejandro, se levantó indignada.
—¡Me están acusando de cosas que no hice!
Mariana pidió que reprodujeran un mensaje de voz entregado voluntariamente por uno de los proveedores investigados.
Se escuchó claramente la voz de Camila:
—Si quieren conservar el contrato con Grupo Robles, tendrán que darme mi comisión. Alejandro firma lo que yo le pongo enfrente.
El silencio fue