Ustedes confundieron mi educación con inferioridad.
Arturo señaló la puerta.
—Aquí nadie viene a darnos lecciones.
—Tiene razón. Por eso no volveré.
Antes de marcharse, Mariana dejó sobre la mesa una notificación legal relacionada con las nuevas pruebas del fraude cometido contra su padre.
Arturo comenzó a leer.
Sus manos temblaron.
Al llegar a la declaración del antiguo testigo, tuvo que sentarse.
Esa misma noche fue hospitalizado por una crisis hipertensiva. Sobrevivió, pero los médicos le ordenaron abandonar las actividades empresariales.
Las investigaciones continuaron durante meses.
La fortuna familiar dejó