Tome asiento.
—Mariana, ¿qué significa todo esto?
—Tenemos una reunión de negocios.
Alejandro intentó acercarse, pero ella levantó una mano.
—Por favor, mantengamos esto profesional.
—¡Soy tu esposo!
Mariana dejó su taza sobre la mesa.
—Qué curioso. Hace tres semanas tu amante pudo despedirme de tu empresa y nadie recordó que yo era tu esposa.
Alejandro sintió vergüenza.
—Camila actuó sin mi autorización. Yo no sabía nada.
—Eso es cierto. Tampoco sabías muchas otras cosas.
Mariana deslizó una carpeta hacia él.
En la primera página aparecía el análisis financiero de