transfirió 15.000 € a una cuenta de su padre. Se quedó con 3.500 €, apenas suficiente para sobrevivir y mantener su trabajo.
3 días después escribió para preguntar por la operación.
El mensaje no llegó.
Llamó a su madre. Buzón de voz.
Llamó a su padre. Igual.
Probó con Clara. El teléfono sonó 2 veces y se cortó.
Entonces entendió que la habían bloqueado.
No volvió a insistir.
Guardó el justificante de la transferencia, capturas de los mensajes y un audio de su padre diciendo que Clara estaba gravemente enferma.