la verdad al día siguiente.
Nunca lo hizo.
Cuando Adrian llegó al restaurante donde Claire estaba revisando los preparativos de la recepción, ella levantó la vista.
—Llegas tarde.
—Tengo que cancelar la boda.
El rostro de Claire perdió el color.
—¿Qué?
—No puedo seguir adelante.
Ella dejó la copa sobre la mesa.
—¿Es por Evelyn?
Adrian no respondió.
Claire soltó una risa breve.
—¿De verdad vas a echar a perder todo por una oficial que ni siquiera pertenece a tu círculo?
—No vuelvas a hablar así de ella.
—Tu madre