tenía razón. Esa mujer te ha hecho olvidar tus ambiciones.
Adrian la miró fijamente.
En el pasado había permitido que su familia y los Bennett hablaran de Evelyn como si fuera alguien inferior.
A veces incluso había guardado silencio.
Ahora comprendía que aquel silencio también había sido una forma de traición.
—No quiero casarme contigo, Claire.
Ella se levantó de golpe.
—Mi padre ya ha invitado a medio Estado Mayor.
—Lo sé.
—¿Sabes lo que le ocurrirá a tu carrera si lo humillas?
Adrian cerró los ojos.
Durante mucho tiempo