Durante horas practicamos respuestas cortas, esquemas jurídicos y pequeños análisis escritos con la mano que casi nunca utilizaba.
Las primeras páginas parecían hechas por una niña.
Me dolían los dedos y la letra era torpe.
Pero poco a poco empecé a conseguir resultados legibles.
Después Karla me ayudó a enviar una solicitud urgente a los organizadores del concurso. Adjuntamos el informe médico y pedimos autorización para utilizar la mano izquierda con tiempo adicional.
También nos comunicamos con una abogada conocida que nos explicó cómo presentar una denuncia ante la Fiscalía