—Yo también lo creía —respondí—. Hasta que mi familia intentó convencerme de lo contrario.
Nos reímos.
Después miré mi mano derecha.
Durante mucho tiempo había pensado que aquella fractura representaba el peor momento de mi vida.
Ahora sabía que también había sido el momento en que dejé de confundir el amor familiar con la obligación de soportarlo todo.
Porque una familia no se define solamente por compartir un apellido.
Se define por la manera en que sus integrantes se cuidan, se respetan y se defienden cuando más lo necesitan.
Mi