hermana intentó quitarme el futuro.
Mis padres intentaron quitarme la voz.
Y durante años estuvieron convencidos de que podían hacerlo porque yo siempre terminaba cediendo.
Pero descubrieron algo que nunca habían considerado.
Podían romperme una mano, pero no podían obligarme a vivir de rodillas.
Hoy tengo una carrera que amo, un hogar donde puedo descansar y personas que se alegran sinceramente de mis logros.
Mis padres viven con las consecuencias de sus decisiones.
Lorena tendrá que reconstruir su vida sin los privilegios que antes confundía con derechos.
Y yo he