había desaparecido.
Su expresión no mostró preocupación.
Mostró fastidio.
—Deja de hacer ese escándalo. Los vecinos van a escuchar.
—¡Necesito ir al hospital!
—Te llevaré. Pero vas a decir que te caíste. No permitiré que arruines la vida de tu hermana por una pelea entre ustedes.
Lo miré sin poder creerlo.
—¿Y mi vida, papá? ¿Mi examen?
—Podrás presentar otro concurso. Tu hermana no puede darse el lujo de tener antecedentes penales.
En urgencias confirmaron una fractura importante en mi muñeca dominante. Tendría que llevarla inmovilizada durante varias semanas.
Cuando