MI MARIDO RECIBIÓ UNA PU-ÑA-LA-DA POR SU AM-AN-TE… Y TODAVÍA TUVO EL DESCARO DE PEDIRME QUE LE LIMPIARA Y LO CUIDARA. ESA MISMA NOCHE VOLÉ A PARÍS.

por una entrevista de trabajo. ¿Lo recuerdas?

—Era una situación complicada…

—Cuando tuve fiebre durante cuatro días, me dijiste que no exagerara porque estabas preparando una conferencia.

—Evelyn…

—Y cuando te pedí que fuéramos a terapia de pareja, dijiste que no tenías tiempo para mis inseguridades.

Su respiración se volvió irregular.

—Eso pertenece al pasado.

—Precisamente. Y quiero dejarlo allí.

—¿Estás diciendo que vamos a divorciarnos por un accidente?

—No, Adrian. Vamos a divorciarnos porque llevamos años sin tener un matrimonio.

Se hizo un silencio.

Después escuché su voz, más