Me escondí en casa de mi vecina y vi llegar un camión de mudanzas con la familia de mi nuera. Mientras sacaban nuestra foto de boda y la dejaban junto a la basura, recordé lo que ella había dicho: “Con las cerraduras cambiadas será más difícil que monte una escena”. No lloré: llamé al 112. Entonces apareció un documento con mi firma.

interrogarlo como si fuera un delincuente.

Carmen ni siquiera la miró.

—Álvaro.

Su hijo respiró profundamente.

—Sabía que había un documento.

—¿Sabías que llevaba mi firma?

Silencio.

Aquello fue suficiente.

No hizo falta escuchar nada más.

Irene pidió que se documentara todo: las pertenencias sacadas, la mudanza contratada, el supuesto acuerdo y cualquier comunicación relacionada con el cambio de cerraduras.

Uno de los operarios llamó entonces a su encargado y mostró desde el móvil la orden de trabajo.

La reserva estaba a nombre de Álvaro.

Descripción del servicio:

“Traslado completo