lo mismo.
—No.
Durante semanas recibió opiniones que nadie le había pedido.
Una prima le dijo que “los hijos se equivocan”.
Una antigua amiga aseguró que denunciar problemas familiares era “llevar las cosas demasiado lejos”.
Otra persona le dijo que, siendo Álvaro hijo único, la casa acabaría siendo suya de todas formas.
Carmen aprendió a formular siempre la misma pregunta.
—¿Entonces cuándo debía empezar a pertenecerle? ¿Cuando yo cumpliera 70? ¿Cuando cumpliera 75? ¿O cuando a él le hiciera falta?
Nadie sabía responder.
3 meses después decidió hacer algo que