Me escondí en casa de mi vecina y vi llegar un camión de mudanzas con la familia de mi nuera. Mientras sacaban nuestra foto de boda y la dejaban junto a la basura, recordé lo que ella había dicho: “Con las cerraduras cambiadas será más difícil que monte una escena”. No lloré: llamé al 112. Entonces apareció un documento con mi firma.

sostuvo varios minutos antes de abrirla.

Durante un instante imaginó que encontraría una disculpa.

No fue así.

Álvaro escribía que había perdido clientes por el conflicto, que Lucía estaba viviendo con sus padres y que todo aquello podía haberse solucionado hablando.

También escribió:

“Has preferido una casa a tu propio hijo”.

Carmen leyó aquella frase varias veces.

Luego dejó la carta sobre la mesa.

Esa noche abrió una caja de documentos antiguos buscando otra cosa y encontró una nota de Julián.

No era una carta importante.

Solo una hoja arrancada