de los anillos.
Y una hoja de cálculo titulada:
Nuestra vida juntos.
La había creado durante nuestro primer año de relación.
Contenía objetivos muy sencillos.
Comprar una casa.
Viajar por Europa.
Construir una empresa.
Formar una familia.
En la última fila había escrito:
Envejecer juntos sin dejar de elegirnos.
Me quedé mirando aquellas palabras durante mucho rato.
Después cerré la carpeta.
No la borré.
Había sido una parte verdadera de mi vida, aunque el futuro que imaginé nunca llegara a existir.
Lo que sí eliminé fue una nota que había