escrito poco antes de la boda.
Decía:
No puedo imaginar mi vida sin Ethan.
La leí y sonreí con tristeza.
Un año atrás, esa frase me parecía una declaración de amor.
Ahora comprendía que también había sido una advertencia.
Me había acostumbrado tanto a construir mi felicidad alrededor de otra persona que había olvidado que yo existía antes de conocerla.
Salí al balcón.
El cielo comenzaba a iluminarse y las primeras personas caminaban por la playa.
Saqué del bolso una pequeña caja de terciopelo.
Dentro estaba el anillo de compromiso.