EL LABIAL QUE ALGUIEN USABA A ESCONDIDAS: MI MARIDO ME LLAMÓ PARANOICA… HASTA QUE SU HERMANA ACABÓ CON UNA INFECCIÓN EN LA BOCA Y ÉL EN CUIDADOS INTENSIVOS

murió, Ethan era el que siempre resolvía todo. Daniel trabajaba fuera y yo dependía mucho de él. Me acostumbré a creer que sabía lo que hacía.

—Eso no significa que tenga derecho a decidir por los demás.

—Lo sé.

Permanecimos calladas.

Finalmente, Margaret levantó la vista.

—¿Vas a denunciarlo?

—Voy a proteger lo que mi padre construyó.

—Es mi hijo.

—Y es mi marido.

Aquellas cuatro palabras parecieron dolernos a las dos.

Porque yo todavía recordaba al hombre del que me había enamorado.

Pero también había escuchado al hombre que