murmuró—. Si hubiera sabido lo que iba a pasar…
Lo interrumpí suavemente.
—Ethan, tú sí sabías lo que estabas haciendo.
No respondió.
—Sabías que entrabas en mi habitación. Sabías que me ocultabas tus deudas. Sabías que me hacías sentir culpable por cosas que no había inventado.
Me miró con los ojos brillantes.
—Perdóname.
—Espero que aprendas a vivir de otra manera.
—¿Y tú? ¿Me has perdonado?
Pensé unos segundos.
—Estoy intentando dejar de vivir atrapada en aquello. Pero no necesito volver contigo para conseguirlo.
Me despedí y salí a la