EL LABIAL QUE ALGUIEN USABA A ESCONDIDAS: MI MARIDO ME LLAMÓ PARANOICA… HASTA QUE SU HERMANA ACABÓ CON UNA INFECCIÓN EN LA BOCA Y ÉL EN CUIDADOS INTENSIVOS

obediente que Ethan había intentado moldear.

Tampoco era la mujer furiosa que había querido vengarse a cualquier precio.

Era Olivia.

Una mujer que había cometido errores, había pagado un precio doloroso por ellos y había decidido no volver a renunciar ni a su criterio ni a su responsabilidad.

Y entonces comprendí algo que mi padre había intentado enseñarme durante toda su vida:

No necesito hacer daño a nadie para demostrar que tengo razón. Y tampoco necesito que alguien me dé la razón para defender mis propios límites.

Cerré el labial