“¿Tan poco te importé que ni para comprar una casa entera en un lugar perdido te alcanzó?”, le pregunté a mi esposo cuando me entregó los documentos de media propiedad tras 12 años juntos. Él sonrió y dijo: “Ya verás lo que te espera”. Guardé las llaves y me fui. Al abrir aquella puerta, entendí por qué había insistido tanto en regalarme esa mitad… Advertisements

retrocesos.

Víctor comenzó un programa de fortalecimiento más intenso. Aprendió a mantenerse erguido durante periodos cortos utilizando equipo de apoyo.

Después de algunas semanas sufrió una infección que lo obligó a suspender temporalmente las sesiones.

Se desesperó.

Una noche lo encontré mirando su silla de ruedas con rabia.

—Tal vez estoy persiguiendo algo imposible.

Me senté a su lado.

—Entonces no midamos todo por la posibilidad de caminar. Hace dos años no salías de tu cuarto. Hoy trabajas, cocinas algunas cosas y sales conmigo. Eso también cuenta.

Me miró durante