“¿Tan poco te importé que ni para comprar una casa entera en un lugar perdido te alcanzó?”, le pregunté a mi esposo cuando me entregó los documentos de media propiedad tras 12 años juntos. Él sonrió y dijo: “Ya verás lo que te espera”. Guardé las llaves y me fui. Al abrir aquella puerta, entendí por qué había insistido tanto en regalarme esa mitad… Advertisements

día siguiente teníamos una cita programada con la especialista en rehabilitación.

Víctor quiso contarle la noticia personalmente.

La doctora lo felicitó y después revisó los resultados de sus últimas evaluaciones.

Había recuperado fuerza en varios grupos musculares. Sus piernas comenzaban a responder mejor a ciertos movimientos, aunque seguía necesitando apoyo para sostenerse.

—Podemos iniciar una nueva etapa —explicó—. Trabajaremos con barras paralelas y dispositivos de soporte. No prometo que logres caminar sin ayuda, pero creo que estás preparado para intentarlo.

Víctor me miró.

Vi algo que no veía desde hacía