en una silla de ruedas junto a una mujer mayor.
Reconocí a la chica inmediatamente.
—¿Emily?
Lucas asintió.
—Mi hermana.
Un recuerdo regresó con fuerza.
Cinco años antes, durante una tormenta, había encontrado un coche accidentado junto al puente viejo.
Dentro viajaban una joven y su abuela.
La carretera estaba inundada.
Recorrí casi cuatro kilómetros bajo la lluvia para buscar ayuda. Después pasé la noche en el hospital porque ninguna de las dos llevaba el teléfono encima.
La chica me había dado un pequeño colgante antes de despedirse.
Una estrella