EL DÍA QUE MI MARIDO DESCUBRIÓ QUE ERA HEREDERO DE UNA FORTUNA, ME CAMBIÓ POR SU PROMETIDA… Y YO LE PEDÍ OTRO HOMBRE

también forma parte de la asesoría.

Fruncí el ceño.

—Podrías haber obtenido una parte del negocio.

Lucas me miró con una expresión tranquila.

—No vine a quitarte nada, Lily.

Bajé la mirada hacia el contrato.

Durante toda mi vida había escuchado que, por ser huérfana, debía agradecer cualquier migaja que alguien quisiera darme.

Ethan me había enseñado a soñar con una familia.

Lucas, en cambio, estaba enseñándome a reconocer mi propio valor.

Aquella diferencia me conmovió más que cualquier regalo.

El invierno llegó temprano.

Una mañana desperté y encontré el