FIRMÓ EL DIVORCIO SIN LEERLO, CREYENDO QUE ERA UN REGALO PARA SU ESPOSA EMBARAZADA… PERO CUANDO DESCUBRIÓ LO QUE HABÍA PERDIDO, YA ERA DEMASIADO TARDE

fecha.

Era el día en que había contemplado el amanecer junto a Clara.

Tomó el informe, pero antes de poder leerlo, Evelyn apareció en la puerta.

—¿Qué haces con mis cosas?

Adrian levantó la pulsera.

—¿Estuviste ingresada?

—Sí.

—¿Por qué no me lo dijiste?

Evelyn lo miró.

—Te llamé.

—Evelyn…

—Setenta y ocho veces.

Adrian sintió un escalofrío.

Recordaba las llamadas perdidas.

También recordaba haber puesto el teléfono en silencio mientras Clara le hablaba de su pasado.

—Pensé que querías preguntarme cuándo volvería.

—Eso pensaste.

Él examinó de nuevo la