siquiera puedes dedicarme una noche sin interrupciones?
Adrian había silenciado el móvil.
Más tarde, lo había apagado.
Mientras Evelyn suplicaba ayuda, él estaba disfrutando de una conversación sobre los recuerdos de juventud que nunca había podido olvidar.
Se llevó las manos al rostro.
De pronto, cada detalle de los últimos días adquirió un significado distinto.
La frialdad de Evelyn.
Su negativa a besarlo.
El rechazo a la tarta de fresas.
La manera en que había guardado silencio cuando él mencionaba las revisiones del embarazo.
Y aquella frase.
No ha ocurrido