Evelyn las retiró.
—Te llamé porque tenía miedo de morir. No sabía si iba a volver a verte. Quería escuchar tu voz una última vez.
Las lágrimas comenzaron a deslizarse por el rostro de Adrian.
—No lo sabía…
—Porque no quisiste saberlo.
—Si hubiera sabido lo que estaba pasando, habría ido inmediatamente.
Evelyn lo miró sin rabia.
Eso fue lo que más lo aterrorizó.
—Ese es precisamente el problema. Necesitabas saber que estaba muriéndome para considerar que merecía tu atención.
Adrian negó con la cabeza.
—No, Evelyn. Te amo.
Ella