FIRMÓ EL DIVORCIO SIN LEERLO, CREYENDO QUE ERA UN REGALO PARA SU ESPOSA EMBARAZADA… PERO CUANDO DESCUBRIÓ LO QUE HABÍA PERDIDO, YA ERA DEMASIADO TARDE

Después se la devolvió.

—Guárdala. Él también era tu hijo.

Adrian abrazó la pequeña imagen contra su pecho.

Aquella noche no intentó entrar en la habitación de Evelyn.

Se quedó en el salón mirando la fotografía hasta el amanecer.

9. El día treinta
La mañana en que se formalizó el divorcio amaneció lluviosa.

Adrian llegó primero al despacho del abogado.

Llevaba un traje oscuro, pero tenía el rostro cansado y los ojos enrojecidos.

Evelyn apareció diez minutos después.

Vestía pantalones negros, una blusa blanca y un abrigo azul marino.

Se